Pretzels

Típicos de Alemania y Estados Unidos, estos pancitos leudados con semillas son una cosa increíble. No sólo son muy sencillos de hacer, sino que su gustito salado los hace ideales para compartir no sólo en una rica merienda, sino como complemento de un almuerzo/cena espectacular.

Para 8 pretzles necesitarás:

250gr de harina 000
1 pizca de sal
1 cda de azúcar
1 cdta de levadura seca
1 cdta de aceite de girasol
1 cdta de bicarbonato de sodio
Sal marina gruesa a gusto
2 cdas de semillas de amapola (o la que quieras)
1 huevo batido

En primer lugar, mezclar en un bowl la harina, la sal, el azúcar, y reservar.

Por otro lado, disolver la levadura en un vaso con 150cc de agua tibia. Es muy importante que el agua no este fría, pero por sobre todo, no este caliente; ya que podemos llegar a quemar la levadura y evitar que haga su trabajo. Dejar que repose por 5 minutos y agregar el aceite. Verter sobre los secos de a poco y amasar hasta formar una masa suave. Al principio estará pegajosa, pero debemos evitar agregarle más harina de la indicada para evitar que nuestros pretzels se resequen. Llevar a la mesada enharinada y amasar por más o menos 10 minutos. Una vez formada la masa, dejar que leude en un bowl con unas gotitas de aceite, hasta que duplique su volumen. Esto llevara entre 1 o 2 horas.

Una vez lista la masa, aplanarla un poco sobre la mesada para sacarle el aire y separar en 8 bollitos de igual tamaño. Si queremos ser exactos, podemos pesar cada bollito. Estirar cada uno en forma de soga, con una largo de más o menos 45cm. Tomar los dos extremos y cruzarlos entre sí, dándole la forma clásica de un pretzel. Dejarlos reposar por 15 minutos más sobre una placa para horno enmantecada o con un silpat de silicona. No te recomiendo que utilices papel manteca, ya que por la humedad de la masa tienda a pegarse.

Disolver el bicarbonato en 2 cdtas de agua caliente, y pincelar los pretzels por arriba. Esto le dará un color bien tostado. Espolvorear por encima un poco de sal marina gruesa y semillas de amapola, sésamo, o cualquier otra que querramos. Llevar al horno precalentado a 200° por 15 minutos. Luego retirar, pincelar con el huevo batido y hornear por 5 minutos más.

Una vez listos, retirar del horno, pasar a una rejilla para que terminen de enfriarse y comer apenas tibios para disfrutar al máximo todo su sabor. ¡Y listo! Tenes unos super pretzels caseros para disfrutar junto a tus seres más queridos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat